Irreprochable retrato de los claroscuros de la amistad femenina. La envidia, la inseguridad, la iniciación, la inmadurez y el miedo, el asfixiante terror a la independencia, a la individualidad; a la propia personalidad. Ellas están absolutamente perfectas en sus antitéticos personajes. Amena exposición “popi” de las diversas etapas de la relación, apoyada en una estética muy cuidada y de coherente evolución y una interesantísima banda sonora.El protagonista masculino, Oliver Milburn, resulta maravillosamente encantador en su estupidez. Claramente dibujado a través de la óptica femenina y, por tanto, reducido al mero instrumento; pero abrazable en cualquier caso.
Evocadora y emocionante, logra crear empatía respecto a sus dos protagonistas que inspiran desprecio o ternura alternativamente. Me encantó.
Archivado bajo: CRITICAS