Tras dos meses, tres semanas y un día de celibato doy por finalizado mi voto de castidad. Somos carne en futura putrefacción (mi sister dixit) de manera que no deja de ser absurdo que cuando están frescas (las carnes) no nos dediquemos a frotarlas por doquier. Hoy vuelvo al mercado (ahora mismo imagino a un estadio repleto de jóvenes casaderos variopintos haciéndome la ola; estoy de subidón).

Qué compleja que soy, mare meva…
Esta fotaza me la hizo David hace unos pocos meses con su movil ultramegaguayquetecagas de últimageneración que hace fotos panorámicas. Si os fijais mi “yo” de la izquierda es una pontificadora escéptica, mi “yo” de la derecha esta conteniendo la risa para no ofender a la pontificadora y la “yo” central finge interés y sonríe hipócritamente pero en el fondo piensa “a que jodido maquivelo sádico se le ocurriría inventar el tanga?”.
Archivado bajo: Uncategorized | Etiquetado: castidad, compleha, martri, mercado
¿y ahora ya tú mundo es otro?
no sé, aún no he notado nada… ya te avisaré antes de que mi piel quede desahuciada en el olvido