Afectados

Pasé años escuchando los problemas de una amiga a la cual sólo me había unido la inercia y las circunstancias – suena feoférrimo esto que digo pero nadie dijo que la sinceridad fuera bonita – y hacia la cual sentía ocasionalmente un rechazo estremo debido al tono de voz que solía utilizar a la hora [...]

“Y a ti… ¿cómo te gustan los chicos?”

Esto se lo preguntaba Pere Ponce -cuando aún no llevaba alzacuellos ni tenía tanta pluma como un seminarista postadolescente de aldea remota de la España profunda recién dejado a su suerte a las tres de la mañana en el barrio de Chueca- a Ariadna Gil – antes de que a esta se le pusiera cara [...]