Reflexiones muy poco reflexivas de una insomne poco inspirada

yo ya vea pelculas de Bergman a los 15Está claro que los blogs nacieron de un íntimo y ancestral deseo – común a toda la humanidad – de hacer públicos nuestros deseos y pensamientos más íntimos. De ahí que los candados de los diarios que solían ser el regalo estrella en toda comunión femenina, tuvieran una resistencia tan endeble.

Yo quemaría todos mis diarios – sin candado – si supiera donde los dejé olvidados, sacrificados al servicio de mis desconocidos lectores.  Intentaré reescribir el reflejo póstumo de mis antiguos escarceos postpúberes, previsible ancestro de aquello en lo que habría de convertirme, más tarde ya, cuando descubrí la cósmetica.

Cuando consiga dormir al menos ocho horas ininterrumpidas una de las próximas noches antes de cumplir mi primer cuarto de siglo de existencia, prometo hacer una reducida aunque intensa crónica de alguna etapa breve y anecdótica de mi educación sentimental. Hasta entonces, dulces sueños y ácidas críticas para todos.

19 comentarios

  1. ¿Como puedo ponerme en contacto contg?

  2. Depende a qué te refieras con contacto… Si haces mi test maravillosamente ameno, yo me pongo en contacto contigo. Todo esto si no me hago célebre en las próximas horas, se me sube a la cabeza y me convierto en un ser inaccesible.

    Ahí tienes http://spreadsheets.google.com/viewform?key=piMjy8_NjpkK4GKvLgsYAJA

  3. Leyendo tu blog, he creido en la necesidad de volver a darte motivos para que establezcas nuevas relaciones con el sexo opuesto, y reabrir tu apetito sexual. Si con este texto no notas ni el mas ligero cosquilleo, mi mas sincero pesame a ti por la muerte de tu libido. y Si el sexo esta sobrevalorado es por que la inflacion esta muy alta XDDD, Solo hay que mirar los precios… XD

    Es de noche, las sombras que se proyectan en la habitacion visten tu cuerpo desnudo de seda negra. Te miro. Me maravillo de la fuerza de la sensualidad de tus curvas. Pienso para mi: No puedo haber nada mas perfecto.
    Me acerco y susurro a tu oido lo que voy ha hacerte, tu ries y te tumbas.Ahi tumbada pareces una diosa, por un instante pienso que el corazon me va ha estallar.
    Cojo fuerzas y me acerco aun mas. Con mis labios y la ayuda de mis dedos comienzo a acariciar tu piel, primero por el cuello, noto el placer que te produzco, yo me estremezco tb. Sigo deslizandome cada vez mas abajo. Ahora son tus pechos los que tengo entre mis labios, suave, violento, se que te gusta que los maltrate un poco, uso el tiempo que haga falta. Mientras lo hago observo divertido como te agitas y mil escalofrios recorren tu cuerpo. Me alejo un poco, mi cuerpo se resiste a dejarte. Me encanta verte tan indefensa, tan inocente. Vuelvo a ti, esta vez me invade un fuerte deseo, me arde por dentro,se que esta noche va a ser unica. sigo bajando con los labios para entretenerme ahora cerca del ombligo, aspiro hondo puedo notar tu dulce olor, ese olor que siempre me nubla el juicio. Me tumbo a tu lado, mientras con las manos sigo acariciandote , esta vez los muslos. Cada vez mis caricias se acercan mas peligrosamente, puedo sentir como tu respiracion se acelera, tu corazon no podria latir mas rapido. Sin previo aviso inrrumpo en el centro de esta espiral, el vertice de esta fuerza que recorre la habitacion entera, donde el placer se esconde en estado puro.
    Tu respiracion ahora entrecortada junto a la mia, nuestro labios chocan, se encuentran,nuetras lenguas tb.Es el punto de no retorno, ya no hay vuelta atras, el instinto ha sido desatado y no hay fuerza en este mundo capaz de separarnos de nuestro abrazo. En la boca, nuestras lenguas hablan de amor, de diversion, de esta noche. Me pides que me ponga encima tuyo, yo no puedo negarme, lo deseo casi incluso mas que tu. El primer contacto es siempre el mas intenso, un simple roze te trasporta a otro universo y el tiempo que cada vez ha ido mas y mas lento, se detiene. Te miro a los ojos, se que es lo que quieres, tu me ayudas, es todo tan suave… En este momento pienso en como he tenido tanta suerte de estar contigo, pero una caricia tuya me devuelve a la realidad, a nuestro mundo, no perdere mas tiempo preguntandomelo. Te agarro con fuerza, noto la tension de tus musculos, los dos sabemos lo que va ha pasar ahora, y eso hace que temblemos de ansiedad. Todo empieza despacio, saboreando cada segundo, cada estremecimiento tuyo, cada sensacion, el principio siempre es lo mejor, suave. Me hundo en un abrazo muy profundo, nuetro cuerpo es uno, abrazo infinito, como lo es la circunferencia de un anillo, que jamas deberia ser roto. Aqui tu cuerpo no puede aguantar mas, pide violencia, me arañas, me muerdes, me aprietas contra ti. Yo se lo que tengo que hacer… coreografias antes bailadas, ahora solo sirve la habilidad y la fuerza, se que es lo que necesitas y se como dartelo. Te miro de nuevo, bañado en sudor mestizo, en cada suspiro oigo la misma palabra, “te deseo”.
    Violencia, y suavidad se intercalan, para dar paso al plazer. Sabemos nuestros secretos, lo que hace que cada momento sea aun mas sublime, y que todo se desarrolle sin ninguna falta, pq no nos hacen falta palabras, nuestros movimientos se coordinan ya de manera natural. De subito tu cuerpo se contrae y en un instante llace junto al mio totalmente relajado, nos reimos y besamos, todo ha acabado bien… quizas sigamos un poco mas tarde. En esos momento me gustaria morir entre tus brazos llenos de ternura, besando tus labios. Pero no puedo determe sin saborear cada rincon de tu cuerpo para sacarte aun mas suspiros y temblores, quiero acabar exahusto y que ninguno de los dos tenga fuerzas para hablar, pensar o cualquier otra cosa que no sea permanecer quietos y abrazados.

    QUEDA PROHIBIDA LA REPRODUCION PARCIAL O TOTAL DE ESTE TEXTO SIN EL CONSENTIMIENTO EXPLICITO DEL AUTOR. 2005

  4. Pues no te creas tú que he notado yo… He sonreído y tal, pero hace un rato me tomé un café con un par de amigas y también sonreí mucho y de la misma manera; vamos que de sonrisas verticales… ninguna reseñable.
    En cualquier caso gracias a ti, quien quiera que seas y nunca sabré, por tu obra caritativo-erótica.
    Os animo a todos, cachondillos y cachondillas míos a que lo intentéis, pero veo dificil una resurrección de mi libido, ciertamente, no obstante es bien ameno esto.

    Me ha encantado, gracias, de verdad. En otra época de mi vida te hubiera invitado a cenar y todo.
    Mua!

  5. te hacen falta tomar clases de ballet, veras el mundo de otra manera! tachan!: http://www.youtube.com/watch?v=2wvwPo899bE

  6. ¿Ese test lo has hecho tú? Estoy totalmente aburrida y lo he rellenado, pero luego me he dado cuenta al llegar al final de que se supone que las respuestas van a ir directas a tu bandeja de entrada y claro puede llegar a ser confuso… y si yo soy la mujer de tu vida?! jajajaj.

    Bueno, yo te lo mando.

  7. jajajajajajaja Eres una cachonda, Patricil. Cuando venga de pasar el día en la playa toda sobreescitá miraré tu respuestas a ver; no sea que acabemos reorientándonos.

    Sería superpráctico, ya ves. :_)~

  8. ¿Y bien? ¿Añado otra relación a mi perfil de facebook?

  9. Si quieres hago yo los honores soy un “caballero”. Mañana te paso mi veredicto de la clase de pareja que eres (tiene chicha la combinación de tus respuestas, moza).

  10. Estoy de vacaciones, tengo bula pontificia para ser poco ocurrente: me gusta tu blog. Un beso.

  11. Gracias, Gordi,

  12. Yo ya he hecho mi chorri-cuestionario.!Corran,corran,que se agotan.

    Eros,por poco me pego un tiro.

  13. me he quedado prendido de tu blog,de como escribes, pero me encanta mas el tipo de reflexiones que se plantean, son magnificamente improbables de ocurrirsele a don cualquiera.
    no se si lo tendras abandonado, pero en ese caso deberias retomarlo urgentemente o de lo contrario deberia llamar a la policia.
    un beso

  14. Uy, hace tiempo que está esto abandonaíllo. En fin, ante el exceso edulcorado del relato que compartía Eros, he considerado oportuno equilibrar la balanza con un aporte algo más explícito que te presto a continuación. “La buena educación”, se llama, y dice así:

    <>

    Un saludo :)

  15. Jo, no entiendo nada, eh?

  16. Vale. XD Esto es lo que se supone que intercalé entre las flechas:

    La esperaba en la cocina con un plato de pescado recién sacado del horno cuando ella abrió la puerta de casa y entró directamente al salón diciendo un tímido hola y sentándose en el sofá para quedarse absorta trasteando el móvil, hasta que por fin lo soltó sobre el cristal de la mesita de forja sin apenas reparar en que yo me había apostado de pie frente a ella y la miraba fijamente.
    -¿Qué? -espetó.
    -Te hice la cena, está humeante; anda, ponte cómoda y ven a sentarte, pero no tardes que se enfría.
    -No tengo hambre.
    -De nada, señorita, pero esa respuesta no me vale. Comes sin hambre, o no comes, pero me acompañas a la mesa, nada de tirarte en el sofá a perder el tiempo viendo telebasura, me apetece tenerte a mi lado, a ti, no a ningún zombi abducido por los “mass media”, y no me obligues a ser políticamente incorrecto porque no quiero decir ordinarieces.
    -Pues dilas… quédate agusto… de verdad, que acabo de llegar, ¿no podías dejarme en paz sólo un ratito? Come tú si es que tienes hambre, yo no voy a comer, no tienes que esperar para nada.
    -Me encanta cuando me lo pones tan fácil. Sí, lo reconozco, no hice la cena porque estuviera pensando en ti, sólo era una excusa para discutir contigo y descargar mi mala leche contenida por no saber canalizarla como una persona sensata, no, yo elegí odiar al mundo y sobre todo a ti, por ser la afortunada a la que más quiero. ¡Qué suerte tengo de que me soportes!
    -Eres tan original con los sarcasmos… menos mal que también te quiero, si no tal vez no los entendería y te mandaría a la mierda.
    -Hoy estás especialmente simpática. Insisto, relájate, date un baño si te apetece y volveré a calentar la comida más tarde, pero déjate de historias y come algo, que últimamente estás muy desganada. Además me apetece compartir una velada contigo, pero con la persona en que te conviertes cuando espantas la niña del exorcista que a veces te posee, no con la que ha entrado por la puerta.
    -¡Que te deeen! Qué estúpido puedes llegar a ser, no sé cómo te aguanto… -protestó, mientras se puso en pie y caminó hacia la cocina.
    -Creo sinceramente que no te vendría mal ese baño, o una ducha fría, mejor.
    Al poco, ella apareció de nuevo en el salón masticando una galleta recubierta de chocolate que acababa de coger de la caja de pastas holandesas que nos regaló una amiga suya al regresar de un viaje a Amsterdam, tras el que rompió con su pareja al enterarse de que le había puesto los cuernos con la recepcionista del hotel donde se alojaban después de descubrir unas fotos comprometedoras de ambos en la cama de la habitación que alquilaron, seguramente correspondientes a la mañana en la que ella salió de compras y él prefirió quedarse por sentirse algo indispuesto.
    -¿No decías que no tenías hambre?
    -¡Por favor, qué pesado estás! Me apetece chocolate, no quiero otra cosa, ¿será posible que me coma un dulce sin que me lo tengas que amargar?
    Y conforme se quejaba dio media vuelta para volver a la cocina, desde donde pude oír el agua correr hasta que cerró el grifo. Apareció nuevamente con un vaso en la mano, bebió, lo posó en la mesa del salón y, tras recoger su móvil sin dirigirme una sola mirada, obviando mi presencia con cierta inquina, se limitó a dar media vuelta, cruzar el pasillo y entrar en el dormitorio, desde donde masculló algo más que no escuché.
    Me levanté rápidamente tras ella, la alcancé junto al escritorio de abedul blanco y allí la asalté por la espalda, volteándola y arrinconándola contra la pared con un súbito beso, como un animal, desposeído de razón y entregado al puro instinto, manteniéndola sujeta a mis labios mediante un lazo deslizante en el que mi lengua jugaba con la suya al compás del desenfreno, resuelto en un alarde desmesurado de pasión visceral e irrefrenable al que rindió sus brazos, que inicialmente se resistían, hasta dejarlos caer relajando los hombros primero y comenzando a enroscarse en torno a mi cuello después. Acto seguido la aparté repentinamente interrumpiendo su movimiento, volví a girarla enfrentándola de nuevo a la pared, le bajé el vestido rompiendo los botones ajustados a la espalda y la desnudé arrancándole las bragas con un desgarro seco y desabrochándole seguidamente el sostén con contrastada delicadeza, y desde atrás fui cerrando en círculo mis extremidades conteniéndola a ella y apretándola contra mí hasta recoger totalmente sus pechos con las palmas de las manos, deslizándolas luego hacia abajo, y después, desde la base inferior de sus voluptuosidades fui ascendiendo levemente acariciando todo su contorno hasta coronar los pezones, paseando por ellos la ranura que formaban mis dedos índice y corazón, separados lo justo para permitir que sobresaliera su proyección y apretándolos suavemente en tanto ambas protuberancias resbalaban por mis rendijas mientras al final los rozaba con las yemas, pausadamente, dibujando elipses, alentando la subida de temperatura que se iba transmitiendo por el cuello hasta su respiración, cada vez más jadeante, entrecortada, descontrolada. Entonces abrí mis manos abandonando sus pechos y haciendo el recorrido inverso por los brazos hasta tomarla de las muñecas y, con firmeza pero sin llegar a apretar con fuerza, la conduje por el dormitorio hacia la cama, donde la dejé caer con cuidado para sentarme a continuación sobre ella, a horcajadas, evitando descansar todo mi peso más que lo suficiente para aprisionarla bajo mis dominios, haciéndola mía conforme levitaba con mi lengua sobre el perfil de su rostro desliando al mismo tiempo su pelo desde las sienes hasta la nuca, siguiendo por el cuello, con tacto viajero y dulce, colonizando su cuerpo y su voluntad con cada caricia, a cada beso. Me retiré despacio a la altura de su cintura, sin despegar mis labios de su piel, recreándome en sus curvas, pintando de húmedos brillos su vientre, de un lado al otro, alternando en sus caderas hasta detenerme al sobrevolar la cumbre de su deseo con la punta de la lengua. La obligué a arquear su espalda pasando mi brazo izquierdo por detrás, descendiendo hasta la hendidura de sus glúteos, y entonces la sostuve mientras derramaba mi saliva en su ingle, extendiéndola con el pulgar de mi mano derecha con la pausa de los segundos que preceden al crepúsculo, con la mesura y el cuidado de un orfebre cuando talla un valioso diamante, con el pulso firme en las distancias, sin acercarme más allá de la caricia leve, y, paulatinamente, sumando uno a uno los demás dedos en una danza serpenteante, levitando en el umbral de la electricidad estática fui rozándola con el cosquilleo de una brizna de hierba, añadiendo a la coreografía un vaivén de labios que se aproximaban a su sexo hasta casi producir chispa y, cuando el ansia del contacto se delató en la tensión de sus muslos, me zambullí en el centro y espumé sus contornos atrapando su clítoris entre mis comisuras, comenzando a desplazar mi lengua en un cimbreo elíptico, ora lado a lado, ora arriba y abajo, mientras hice desaparecer mi corazón en su interior, para volver atrás e introducirlo de nuevo, repitiendo la operación un poquito más hondo cada vez, lentamente al inicio y progresivamente más rápido, más mientras la lengua giraba a su antojo, más y más, más deprisa, esperando aquel instante en que el cuerpo se convierte en una isla volcánica que erupciona y se expande en continente, relegando la realidad a un horizonte accesorio y emergiendo un universo paralelo donde la vida implosiona en el orgasmo deteniéndose el presente para dar paso a un nuevo origen de la propia vida, desde un punto anterior del tiempo donde el residuo del sexo aún late palpitando en la ingle, en el pecho, en el cerebro, rezumando una calma indulgente que nos hace perdonar todo lo execrable de la existencia y venerar lo epicúreo, la propia condición del ser imperfecto, limitado pero satisfecho de sí mismo y gozoso de su placer.
    Se derrumbó, tras varios segundos de contoneos espasmódicos en el aire, sobre mi brazo izquierdo, descendiéndola hasta dejarla reposar en la cama, descansando ambos sin prisa mientras recuperábamos la respiración, cuando finalmente me incorporé, tras besarle por última vez el clítoris, y le dije:
    -Eres una maleducada -entonces caminé hacia el pasillo y, antes de cruzar la puerta, le hablé de nuevo:
    -Y ahora, cuando te hayas repuesto, ven a sentarte a la mesa, que quiero hacerte el amor después de cenar contigo.

  17. Jajaja, genial maja. He de admitir que a mi también me han asaltado dudas cuando asisto al todo-vale del ligoteo/folleteo.

    Está bien, es verdad, pero las chorradas que se cometen cuanto te dejas la dignidad en la barra pues como que no. Y es que la les dije a mis colegas: “Follar está sobrevalorado”. Aunque necesité de otra sesión para desfacer entuertos.

  18. Te he dado un premio Liebter Blogs!! :) Mira aquí:

    http://onturpentine.blogspot.com.es/2012/06/me-han-dado-un-premio-y-todo.html

    ¡¡Vuelve!! que molaba mucho tu blog.

  19. habré descubierto una forma de invitarte a escuchar esto sin invadir tu blog?
    ps. gracias por volver

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