FIESTA DEL CANGREJO

¡No paro! ¡no paro! Ni siquiera puedo detenerme a hacer una crítica a lo Antonín Fajardo de mi estancia fugaz en Barcelona; pero como reseña de adelanto sólo diré que fue extraordinaria… ¡Extraordinariamente horrible! (Y esos signos de exclamación no pretenden transmitir jobialidad sino desasosiego, eh? que soy un ser complejo, oiga). Pero ahora no tengo tiempo, sólo ampollas en los pies.

Mañana me vuelvo a marchar y, en esta ocasión, a sacarme unas pelillas para poder mantener mi miserable pero encantadora vida de hippie autosuficiente y cada vez más cultivada. Cuando tengo hambre y sólo me queda cuscús en la despensa (y hace meses que me queda ese cus cus, o si no los hace, lo parece; que viene a ser peor…) pues cojo un libro y lo leo, así, sin darme importancia ni nada.

Serán cuatro días, con sus noches y, sobre todo, sus madrugadas, de trabajo intensivo en el bar de mis tíos poniendo cubatas por doquier; así que si os queda a mano Palencia y, más concretamente, Herrera de Pisuerga pues… yo seré la camarera sonriente de escote voluminoso y cara de “quien me mandaría a mí ponerme este escote voluminoso?” mientras a sus espaldas unos señores de mediana edad emiten distintas variedades de rebuznos… O, ya que soy una romántica (este hecho ha quedado confirmado, subrayado en mayúsculas y negrita en las últimas ediciones)… cabe pensar que sea como carajo resulte ser mi escote (la premenstrualidad suele convertirme en Sofía Loren) aparecerá un joven maravillosamente caballeroso y arrebatadoramente sexy que me excite un poco, que resucite de una vez por todas mi libido, que me obligue a depilarme y tal. De lo contrario finalmente acabaré yendo a castings para protagonizar una versión teatral naturalista y nudista de El planeta de los simios; no sólo por aptitud sino también por mi actitud, idéntica a la de la simia de la película cuando miraba a Charlton Heston. A mí me pasa lo mismo, sólo que cuando miro a cualquier hombre, vivo o muerto, en la realidad o la ficción, incluído Charlton Heston (que era de verdad pero ya no es). Y si no habéis visto la película no pienso aclarar a qué me refiero con esto y, de hecho, me permito deciros que me dais una vergüenza horrible – ahora mismo me estoy poniendo colorada y en cualquier momento me taparé la cara sin poder evitarlo -; El planeta de los simios es una obra maestra de la historia del cine y además salen culos.

P.D: Y ahora os pregunto yo; si A te dice frente a un acto bello que has hecho por B: “Que sepas que B ha flipado.” ¿Qué pensáis? B está horrizado, B está encantado, B piensa que padeces alguna clase de patología y va ponerte una orden de alejamiento o B se estaba metiendo una raya cuando hiciste aquello tan bonito y claro, lo flipó. (Nota: No vale decir con excasísimo y ultrairritante sinsentido del humor: “yo creo que la opción B”, ¿vale? Que somos todos muy listos…)

Dichoso verbo flipar…

A mi me flipa Sebastián:

Tiene cara de Pepe

 Si es que ese es su verdadero nombre…

Piro a la fiesta de Sebastianes cocinados, ahora me parece mucho más cruel todo. Y después me iré a Italia. Y lo cuento aquí sólo por el placer que proporciona restregar estas cosas antes de hacerlas; eso unido a acorralar a tus amigos para enseñarles las fotos o el video (esto ya es un pasote…) de tus últimas vacaciones, es un subidón brutal.

CAER DE BOCA

Lo terminé. Justo a tiempo. Una historia sobre los complejos, las inseguridades y las necesidades del homo romantics sapiens. Mañana a estás horas estaré en estado de levitación. Sea como sea espero no tener que cambiar a la vuelta la decoración de mi salón, porque se me haya caído alguno de los siguiente mitos:

Parte alta del armario de mi salón de hippie independizada…

Parte baja del armario de mi salón de mitómana sin remedio.

Y por último un fragmento de mi guión inédito (que no era coña lo de la troglodita enamorada…):

Calentamiento by you. Mi guión, tumbado; bosteza…

Mal de Capgras

Anoche tuve una horrenda pesadilla relacionada con este tema. El Mal de Capgras, para el que no esté instruído en estas mamonadas, es una enfermedad psicológica consistente en tener la sensación de que un ser querido y allegado a ti ha sido sustituído por su sosías, por un doble, un impostor, vaya.

De pequeña soñaba que mi madre estaba duplicada y a veces mientras la primigenia mamá tejía en el salón la otra se encerraba en su habitación a conspirar y mirar aviesamente a cualquiera que la interrumpiera en su estado de trascendencia maquiavélica. Aparte de esto creo que Kristin Scott Thomas es un ciborg réplica de sí misma en el pasado; lo notaremos dentro de veinte años cuando siga teniendo cuarenta. Que no está mal aparentar cuarenta cuando deberías parecer una abuela pero la pobre Kristin ya parecía tener cuarenta cuando tenía veintitantos; que por algo en todas las pelis la ponían de nombre “Fiona”, que suena a frígida intolerante y tiránica de origen noble.

 Sí…sí… te he pillado Kristin…

El caso es que cuando busqué en la sagrada Wikipedia (responsable en amplia medida de que los colaboradores de late shows parezcan cultivados) información sobre el Mal de Capgras me apareció un “mal” infinitamente más interesante El Síndrome de Frégoli.

Fregoli era al parecer un actor italiano de principios del siglo pasado capaz de interpretar a varios personajes al mismo tiempo en una obra. De ahí que el síndrome que lleva su nombre identifique a aquellas personas que creen que un conocido allegado o no, es en realiddad la encarnación de otra persona también conocida o querida en el pasado por el paranoico en cuestión. 

Gracias a esta información extra adquirida en menos de media hora – qué aventura el saber! – he comprendido que padezco quizás en un medida anecdótica y del todo variable un poco del Síndrome de Fregoli y por eso me gusta tanto el charcutero del Mercadona, porque estoy convencida de que es Kiko, mi primo tercero al que no veo desde la infancia pero que siempre he adorado en el casi absoluto desconocimiento mutuo.

 Este es Fregoli con un sombrero levitando sobre su cabeza.

En otro orden de cosas…

Test del hombre ideal news…

Un chiquillo de menos de 19 años cuyo héroe es Woody Allen se ha colado para hacer el test. Me ha recordado a mí misma a su edad y por respeto a mis menores no le he evaluado pero merece mención de honor; así que: ¡Mención de honor en negrita para el chiquillo de menos de 19 años!

Por otro lado Nikrom, ya he solventado mi confusión con respecto a la autoría de las respuestas parafraseadas en el último post encontrando las tuyas reales – gracias por las pistas – y, aunque tu respuesta sobre el mesías encargado de salvar a diez personas del apocalipsis era notable, el resultado final es un 62%. Vamos que podríamos tomar un carajillo juntos y no acabaría en drama; pero es que odio los pepinillos… ¡los odio! :)

Y… Elio! Jo, me ha conmovido tu sinceridad, eres uno de los pocos que en la pregunta de Perdidos no ha respondido “Hurley, el obeso bonachón” – una respuesta trampa, que sois más inocentes… – y el único entre todos que se ha decantado por Jack; sí, señor! Gracias a que además eres un cabezón cervecero y Scarlett Johanson no es anoréxica has conseguido el resultado más sexy de la tabla: un 69%.

Nadie, por supuesto, ha logrado desbancar a Alejo del podio. Aún así todo esto es fútil ahora mismo dado que el martes me “encontraré” con mi sosías emocional; el plurimencionado… (Redoble de tambores…):

¿¿¿¿BRUCE WILLIS????

 Qué nooo… jo, picais siempre, eh? Ains…

Me refería a un tipo mucho más atractivo que este, donde va a parar…

 He escogido esta foto porque estoy en proceso de desmitificación.

Sí, voy a ver a Berto en vivo y en directo al plató de Buenafuente ha salido un momento. Iré acompañada, en definitiva, de mi auténtico héroe, mi mejor amigo, David. Un hombre más bello que el primero y tan ingenioso como el segundo, vamos, la repolla:

David y yo ejerciendo de amiguines

 Bueno, creo que con esto ya he conseguido escribir un post más largo que el último comentario de Nikrom (ja!) Ahora veré una película pedantísima de Julie Delpy y puede que más tarde os confeccione un nuevo test (esta vez no será anónimo: “después de visto, todo el mundo es listo”; mi padre dixit).

 

 

 

                                      

MI HOMBRE IDEAL CASI EXISTE

Ante la insistencia generalizada – por lo menos cuatro personas distintas me lo han pedido; algunas sólo con la mirada… – he de revelar por fin o de nuevo o en principio… quién es el individuo que más cerca está de ser el hombre perfecto para ponernos ciegos juntos de guinnes y de sexo desenfrenado de aquí al geriátrico.

Pero antes de nada he de hacer una aclaración importante. Alejo… se que hace un par de días tú, supuestamente, eras el candidato más aventajado entre esa marea de desconocidos de los que sólo sabía la hora y día en que habían decidido averiguar si eran compatibles conmigo, oh, encantadora extraña. Pero en las últimas horas, un tipo listo, de un foro de esos en los que suelo entrar para calmar la revolución de hormanas que atosigan mi interior atormentado – hace un montón que no hago sexo además, ni siquiera a solas – ha dado la campanada. Sus respuestas fueron…:

21/07/2008 11:08:31:

- ¿Qué edad tienes, mozo?
Entre 20 y 25 años

- ¿Con cuál de los siguientes personajes de Lost te identificas más?
Sawyer (el mujeriego charlatán)

- Elige una de las siguientes ciudades para vivir:
Barcelona

- Si vieras a la novia de tu mejor amigo cometiendo adulterio, tú…
Harías fotografías y le mandarías anónimos para que se enterara sin mojarte tú directamente

- Marca cuales de los siguientes libros has leído:
La insoportable levedad del ser, La metamorfosis, Demian, La inmortalidad

- ¿Alguna vez has sido infiel?
No, jamás, me parece una inmoralidad 

-¿Usas gafas?
No, no las necesito

- ¿Cuál es tu estilo a la hora de vestir?
Nunca me había planteado si tengo estilo… 

- ¿Con cuántas mujeres te has acostado?
Más de quince y menos de 40

- ¿Con cuales de los siguientes adjetivos te identificas?
Emprendedor, Leal, Versatil, Incisivo, Divertido, Masculino, Sexy 

- Si fuera nuestra primera cita y tú te sintieses atraído, qué me propondrías?
Te propondría ir a emborracharnos juntos, estaría demasiado nervioso para cualquier actividad sobria

- Combina tu ensalada perfecta a partir de los ingredientes que elijas de la siguiente lista:
Lechuga, Cebolla, Maíz, Atún, Patata cocida, Frutos secos 

- Si hubiera un exterminio masivo poblacional y tu fueses el mesías todopoderos responsable de elegir a diez personas para sobrevivir y repoblar el planeta a quienes salvarías:
Salvaría a un médico, un científco, un poeta, un arquitecto, un agricultor, un químico, un antropólogo, un genio multidisciplinar, un humorista y a Scarlett Johanson (presuponiendo que sea fertil)

- Mi héroe es…
Mi padre 

- Si tuviera que pasar una noche de sexo loco, loco, loco…
Penelope Cruz

- La cualidad que más admiro/codicio en una pareja es:
El sentido del humor

Gracias a las cuales obtuvo un 70’25% (Lo he calculado con método de la cuenta de la vieja, infalible) Grrrr… Nikrom…

No sé por qué adjunto las respuestas, estoy un poco flipada hoy, perdonad.

No obstante, no pudo superar a Alejo, que es dónde quería yo de llegá” con un 72’25% de puntuación. Gracias posiblemente a dejar varias respuestas en blanco, lo cual siempre otorga un misterio añadido pero… en el fondo es trampa, truhán.

Aún no puedo decantarme por ninguno, dado que hay dos inquietantes seres que han respondido en la crucial pregunta número 7: ¿Usas gafas? ; Sí, pero sólo las monturas. Esto me ha nervitado sobremanera y aún estoy en estado de pseudoshock.

Adjunto este cutrefotomontaje para la reflexión que he encontrado por ahí, buscando material gráfico para mi guión inédito sobre la troglodita enamorada del hombre del tiempo:

Este podr�a ser a groso modo mi hombre ideal
Este podría ser a groso modo mi hombre ideal

Venga, bah! Anímate tú también, que lo estás deseando…

[iframe src=http://spreadsheets.google.com/embeddedform?key=piMjy8_NjpkJIQXz57o0gPg&hl=es width="310" height="3707" frameborder="0" marginheight="0" marginwidth="0">Cargando...</iframe]

¡¡Primeros resultados del test del hombre ideal!!

Al fin he encontrado las respuestas a mi chunguitest. El tema es que… como son anónimas no sé quién es el tipo que más se ha acercado. Mi gozo sigue en el mismo pozo y mi estulticia reluciente, igual que siempre.

En cualquier caso el que realizó el test el 14 de Julio a las 20:30 es el que más se acerca junto con el del 6 de Julio a las 4:38. Espero que alguno se parezca a este tipo:

Por lo demás he podido comprobar que la mayoría son infieles y no tienen ni puta idea de ensaladas.

Besos y piruletas para todos ellos.

Me ha engordado el culo

  Años ha de esta reveladora foto de mi infancia en la cual lucía un    irreprochable tipazo casi hepburiano y mi sonrisa era de esas contagiosas. En la foto se intuye que estaba apuntó de estallar en carcajadas y como consecuencia de la postura sufrir un tirón de cuello por tal sobredosis de alegría infantil.

Hoy, como contraste traumático a lo evocado en la foto adjunta, he podido notar como me engordaba el culo a medida que las horas del día pasaban sentada enfrente del ordenador; como si se formase contra mi voluntad y a una velocidad incontrolado un enorme almohadón natural en forma de nalgas donde mi espalda se acaba.

Nunca he tenido cariño a mi culo a pesar de que me ha proporcionado momentos inolvidables para bien o para mal – y lamento lo desagradable de la posible imagen intuída -; como mucho he llegado a tolerar su existencia, si bien en mi dorada niñez apenas pensé en él cuando merendaba aquellas rebanadas de pan con tulipán y azúcar por encima; auténtica semilla de posteriores formaciones indeseables, de esas interminables hileras de cordilleras celulíticas…

Hoy día el culo es una herramienta tan sumamente util y compleja que asusta pensar que nos pasemos gran parte de la vida sentados sobre ella. No le daría tanta importancia si tuviera un novio que me lo tocara de vez en cuando o que aludiera a él con lujuria o lo pellizcara con cariño picarón. Mi culo está ninguneado; deprimido; abandonado a su suerte expansiva. Mi culo ansia una liposucción, una playa nudista, una amenaza de sodomía, una digestión ligera, una alegría.

Odio no poder reprocharle todo esto a la cara, aunque la tuviera me resultaría altamente vergonzante mirarle al ojo y aparte llegar supondría una segura fractura de espalda.

En fin, tengo que adelgazar, nadie quiso nunca identificarse con aquello de “la calidad del tordo”. Y tras este frivolísimo post que me degrada como ser humano y me acaba de dormir del todo la nalga izquierda, me redimiré escribiendo un guión sobre el odio postcoital.

 

 

“¿ESTÁS MÁS TENSO QUE WALKER TEXAS RANGER?”

Antibar    Así rezaban los flyers del Antibar (aka La casa de tu madre) el local más pintoresco del centro histórico de Mérida, donde las copas te las servía un tipo clavado a Pablo Motos y la música era tan sumamente alternativa que por exceso era ya comercial. Este curioso lugar con los techos adornados con cabezas de maniquíes de múltiples colores fue uno de los mayores atractivos que llegamos a descubrir de Mérida, dado que nuestro anfitrión se empeñó en llevarnos a comer cabritillo a un pueblo del norte de Cáceres llamado La Garganta, donde la gente era encantadora, el paisaje impresionante (tanto que no conseguí hacer una sola foto digna) y el cabritillo francamente de una potencialidad adictiva. Creo que este fin de semana he engordado un par de kgs con tanto turismo gastronómico enmascarado de turismo cultural; estoy segura de que el principal afán de Omar (el amigo que nos invitó) era ponerse ciego y luego bajar la grasa a base de subir cuestas.

Hervás fue la prolongación del sábado. Un pueblo en el que yo afirmé en numerosas ocasiones que no podría vivir. Lleno de calles estrechísimas y olor a aceites consumiéndose supuestamente aromáticos que me resultaban mareantes. En las tiendas de souvenirs sólo vendían dedales de porcelana, o al menos eso creo, es posible que los aceites me hayan dejado selectivamente amnéxica.

Cenamos en Trujillo, que casi parece un pueblo italiano, una versión un poco menos grandiosa de lo que yo suelo soñar debe ser Arezzo (la ciudad de La vida es bella); era verdaderamente bonito y monumental, aunque la atmósfera romántica la rompían la proliferación en sus calles de grupillos de chavalines akinkillados.

El acento extremeño es dolorosamente cargante en ocasiones; mi amigo no paraba de imitarles acentuando la última sílaba de cada frase con una musicalidad más mexicana que meritense (¿meritense? je ne sais pas) y resultaba tremendamente cómico y posiblemente ofensivo para cualquier lugareño presente….

Entre las anécdotas más remarcables de todo el viaje, cabe destacar nuestro encuentro con una “simpática” aunque incómoda (después de observarlas a mí me picaba todo el cuerpo) fila de orugas que se dirigían desde el bosque hasta la carretera para acabar muriendo parcialmente atropelladas en alguno de los tramos de su cadena de varios metros de longitud; incluso grabamos un pequeño video ilustrativo pero posteriormente yo decidí que nadie más querría ver eso, en realidad, y dudo sumamente que llegue a compartirlo con el mundo. De camino al casco antiguo hay una larga calle de bares llamada John Lennon (^_^) junto a cuya placa me hice una foto, pero salgo tan horrenda que no pienso adjuntarla a esta entrada. En tercer lugar escuchamos en un pub llamado La cruzada a un chaval de unos veinte años decirle a otro: “pero cerrazte al gorrino ante de salí…?” Frase que nos dejó un tanto perplejos y posteriormente fue la frase más imitada y repetida de todo el fin de semana.

Sólo espero volver y ver el anfiteatro… Es como ir a París y pasar de la Torre Eiffel porque no te da tiempo a subirla a pie. 

FIN DEL CUMPLEAÑOS GITANO

Que cual boda de idem ha durado varios días, aunque no ha habido tanto alcohol ni desenfreno; de hecho por no haber no ha habido ni fiesta de la pintura – postpuesta para primavera cuando nuestra querida casera Orosia ya haya hecho su “inspección”; es igual que una casera de sit com, completamente entrometida y fácilmente escandalizable -. Sin embargo he de decir que me siento profundamente satisfecha de haber encontrado por primera vez en años el equilibrio perfecto entre todos los presentes. Yo no tengo un grupo de amigos sólido y nutrido, sino más bien un conjunto de pequeños grupillos o miembros independientes que provienen de ámbitos y etapas de mi vida muy dispares, de manera que en su encuentro suelen surgir ciertas fricciones que se materializan al fin en tontos enfrentamientos y puyitas más  o menos desfortunadas que tienen siempre como escenario mi aniversario.

Este año ha habido dos bajas importantes y calculadas – por mi parte, ya que en ocasiones hay que priorizar el pragmatismo – que serán recompensadas individualmente viendo trenes por un lado y yendo al Musac después de ponernos ciegos de chocolate lindt – posiblemente el mejor chocolate que existe -, por el otro (aún a pesar de que bob fuese a ver a Ernesto Sevilla sin mí…

El sueño y la resaca emocional no me permiten extenderme en una descripción clara del evento, pero debo decir que hubo tres o cuatro momentos de auténtica felicidad. Adjunto una foto de algunos de mis amigos fingiendo divertirse por amor a mí junto a otro abochornado sin censura por respeto a mí. xD!

por que este año no hay gelatinaaaa

YO NACÍ EL MISMO DÍA QUE JAMES DEAN

James apunto de enseñar un pechitoY de pequeña tenía la estúpida costumbre de contarlo por doquier como una curiosidad crucial que implicaba en mi personalidad alguna clase de característica fulminantemente carismática; ya ves truz, ¡James Dean! Si lo único que sabía era fruncir el ceño, menudo paleto… También sabía de la coincidencia con Julio Verne y Jack Lemmon, pero jamás la compartí con nadie; ya se sabe que los adolescentes tienden a ser muy snobs y James Dean era mejor producto de marketing en comparación. Es como cuando decía “yo soy zurda como Woody Allen y Leonardo Da Vinci” pero jamás como Marilyn Monroe, claro… a ver si se iban a pensar que era boba!

Tengo 25 años, justo ahora, en este instante, clavaditos. Me encantaría retroceder en el tiempo tan fácil y cómodo pero menos torpe que como lo hacía Marty McFly y hablar conmigo misma a los 14; justamente el día que las monjas nos llevaron a ver entrenar al Real Madrid en la ciudad deportiva. Cuando miraba con los ojos vidriosos, las rodillas temblequeantes y las hormonas desquiciadas a Pedja Mijatovic hacer que corría por el campo mientras se atusaba su pelazo engominado y lanzaba esputos al césped con violencia. Una imagen nada romántica si lo pienso ahora pero que entonces evocaba en mí el deseo de establecer una familia con él a los 23 años. ¡Veintitrés! ¡por el amor de Dios! Que precocidad tan insultante para una chavalina con aparato dental, que escribía poemas edulcoradísimos e intentaba depilarse con cutter (sí, eso ya lo contaré otro día). Cómo podía pretender condenarme tan rápido y con un hortera semejante…

Nunca tuve un gusto exquisito

Sólo quisiera encontrarme conmigo misma entonces, digo, para agitarme fuertemente y decirme que la vida pasa demasiado rápido como para entretenerme soñando con futbolistas extranjeros con voz nasal y un pésimo sentido del estilismo… Quizás de esta manera hoy, después de 11 años, sería lo suficientemente madura como para no soñar con actores escoceses o en su defecto, con políticos locales (que es todavía más inmoral).

Lo único que me molesta de tener 25 años, es que a pesar de lo que pueda parecer – creo que lo parece a juzgar por lo que me dicen otros; aunque quizás simplemente sean un atajo de hipócritas despreciables xD- tengo las mismas prioridades vitales y los mismos ideales que tenía en mi adolescencia; la única diferencia es que ahora uso sombra de ojos, tengo tetas y lloro con menor frecuencia. Es decir, mi madurez, mi edad mental y/o emocional es la de una puber de los noventa, lo cual implica que soy insegura, voluble, ingenua, mificadora, tímida y dolorosamente tendiente al efecto retardado, más popularmente conocido como “Marta, tía, estás a uvas”.

Resumiendo, no pasa un solo día de mi vida sin que me pregunte qué es lo que me estoy perdiendo. 

LA CHICA SIN LA MALETA

Me siento más desamparada que en mi primer día de clase de parvulitos, cuando superada por la crítica situación opté por esconderme detrás de los contenedores gigantes (medianos para un adulto de tamaño normal, ingentes para una diminuta muchachita de tres años y medio) situados en el hall de entrada mientrasClaudia siempre parece estar de mal humor me preguntaba cuándo y cómo podría salir de allí sin sufrir consecuencia alguna.

Supongo que es una situación completamente distinta, no obstante, mi ansiedad es muy semejante hoy a la que fue hace veinte años y es que hoy cuatro de cuatro ordenadores no han reconocido mi disco duro extraíble. Tras numerosos y frustrantes intentos a lo largo de todo el día hemos descubierto – mamá y yo – que mi pequeño disco extraíble Maxtor 3200 (más conocido como “Disco Marti G”) ha perdido toda su información. Han desaparecido, así, por las buenas, más de 250 Gigabites de información, en su amplia mayoría cinematográfica.

Doscientas películas, mis canciones favoritas de todos los tiempos y estilos, la filmografía completa de Audrey Hepburn y Roberto Benigni; mis maravillosos videoclips optimistas y reconfortantes, mi conversor de avi a mpeg, la galería de fotos de James McAvoy y los textos románticos robados de un argentino desconocido.

Todo eso no es ya más que polvo enamorado, ¡polvo virtual enamorado! Ahí estará Gene Kelly bailando claqué sobre el ciber espacio y Roberto gritando a ver si hay eco mientras Bergman y Godard discuten  acerca del sentido de la existencia para llegar a la conclusión de que importa bien poco llegar a alguna conclusión.

Cómo les echo de menos a todos, cuán indefensa y abandonada me hallo, ¡qué horrendo es ser soltera cuando no hay una peli decente a mano! Me he dado cuenta, por esto, que la única razón por la cual disfrutaba de mi libertad como señorita independiente era porque mi disco duro extraíble había cubierto el vacío de mi corazón durante los últimos treinta días de mi vida. Porque disponía de la cita perfecta al alcance de mi mano con solo seleccionar unos cuantos diálogos de mis películas favoritas y prepararme un maravilloso pastiche de emociones editadas sobre un fragmento de la Boheme, por ejemplo. Con eso me bastaba para irme contenta a la cama y soñar con atractivísimos hombres escoceses con el sentido del humor extraordinariamente desarrollado y dispuestos a invitarme a helados de pistacho junto a la Piazza di Spagna por siempre jamás. Mi disco duro habría podido seguir enriqueciendo mis fantasías sentimentales durante décadas sin que nada ni nadie pudiese si quiera equipararse a su compendio de ventajas.

Hoy ha muerto, demostrando que estaba apunto de convertirme en una solterona prematura, con el culo durísimo (hago bici elíptica mientras veo clásicos) pero solterona al fin y al cabo. Su pérdida me ha abierto los ojos: nunca podré tener bebés con un dispositivo USB. A partir de mañana abriré mis espectativas al contacto humano y es posible que me tome un café con algún apuesto conocido, si es que no se baja Doctor Zhivago antes, claro está…

P.D: Adjunto una foto de Claudia Cardinale en honor al título de mi artículo y como símbolo de mi esperanza para el volver a empezar (mañana pienso comprarme un disco duro de 500GB, después de todo es más de un siglo de historia en celuloide) dado que se trata de una de mis actrices favoritas y no tenía un sólo título suyo en mi ex-extraíble.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.