CITAS ALLENIANAS

Cuando medía poco más de metro cuarenta de estatura ya recortaba fotos de Audrey Hepburn de los especiales de las revistas de cine para pegarlas en un album artesanal plagado de imágenes de épocas y tamaños dispares y salpicadas de mínimos items sobre su vida con mayor o menor credibilidad o interés. Pero Woody Allen… Woody Allen me daba por el saco.

Mi hermana estaba loca por él, aunque honestamente siembre sospeché que era más por snobismo que por inclinación espontánea ya que con el tiempo descubrí que sólo había visto un par de los ochenta. Yo no podía soportar su figura enclenque – no la de mi hermana, perfectamente hermosa, sino la del judío – con sus piernas de alambre, su piel lechosa, su pelo rojizo y de áspecto púbico y sus sempiternas gafas de pasta. Me parecía cargante su neurotismo y su tartamudeo mientras movía escandalosamente las manos explicando alguna de sus urbanas paranoias. Y me deprimía el constante tono naranja de la fotografía de sus películas. Para mi cualquier película de Woody Allen era una demo, un pedazo de una infumable película eterna cortada en doscientas porciones insufribles de idéntica manera; con actores poco atractivos y gente, en general, infeliz, que hacía chistes con su propia insatisfacción. Vamos, un asco.

Un día, en el instituto, a los 14, tras haber despotricado toda la pubertad contra el canijo judío, una amiga me prestó Annie Hall, conociendo mi cinefilia e ignorando por completo mi aversión al tipo y a su coprotagonista, Diane Keaton, que por alguna razón que ahora no veo clara me causaba una repulsa infinita – quizás por su estilismo absurdo en El Padrino y por rechazar la petición de mano de Pacino en la vida real -. A los 20 minutos de visionado ya me caía bien Woody y Diane me resultaba extrañamente encantadora; a partir de ahí no he dejado de reírme y de llorar con Allen durante los últimos once años.

Hace unos meses hice una selección de sus citas más famosas, pero nunca llegué a usarlo para nada (para nada relativamente remunerado) de manera que lo dejo por aquí, que no estorba, ¿no?

2 comentarios

  1. ¿Cómo es posible repudiar a uno de los mejores cineastas y escritores que a parido madre? ¿El tono anaranjado de sus Films? Te referirás a las primeras películas de gags estupidos con las que Woody solo estaba experimentando (Toma el dinero y corre, Bananas, Todo lo que usted quiso…, El dormilón). Porque a lo largo de su extensísima filmografía ha tenido a lo mejorcito en directores de fotografía, ya sea en blanco y negro como en color (Gordon Willis o Carlo Di Palma son algunos de los mejores ejemplos).

    Tampoco entiendo quien puede despreciar a Diane Keaton, ¿Su estilismo absurdo en “El Padrino”?, ¿Qué rechazara una petición de mano de Pacino en la vida real?, ¿De verdad te interesaba con quien salía o dejaba de salir Diane Keaton en la vida real?, ¿Te gustaba Aquí hay tomate?
    No entiendo que hay de absurdo en el estilismo que Diane luce en una obra maestra como “El Padrino” y tampoco entiendo porque das tanta importancia al hecho de que sea judío…
    ¿Actores poco atractivos? ¿Qué querías a Brad Pitt o a George Clooney?
    Atractivos si, pero malos actores de cojones. ¿Gente infeliz?, ¿Te parece más interesante ver películas en donde todos son felices? Eso no refleja la realidad. “Si quieres un final feliz ve a ver una película de Hollywood” Por mucho que recortaras fotos antiguas seguro que si tuvieras ahora los doce años te gustaría Crepúsculo.
    Vamos, que todo lo que dices no hay por donde cogerlo.

    Aquí lo que se ve claramente es que te has hecho mayor y has madurado. Cada segundo de una película de Woody Allen rebosa genialidad la mires por donde la mires y a la edad que lo mires. “cualquier película de Woody Allen era una demo, un pedazo de una infumable película eterna cortada en doscientas porciones insufribles de idéntica manera; con actores poco atractivos y gente, en general, infeliz, que hacía chistes con su propia insatisfacción. Vamos, un asco” ¿Entran en ese saco Manhattan, Recuerdos de una estrella, Broadway Danny Rose, La rosa púrpura del Cairo, Hanna y sus hermanas, Otra mujer, Delitos y faltas, Maridos y mujeres… (Y así podría estar hasta llegar a las cuarenta películas)?, ¿Es necesario ver Annie Hall para darse cuenta de que estabas totalmente equivocada y rebosabas ignorancia y prepotencia?

    Quizá he sido algo duro pero me ha sorprendido ver por escrito semejantes barbaridades, no podía creer las monstruosidades que estaba leyendo a si que he leído hasta el final y me he dado cuenta de que todo el mundo tiene derecho a rectificar, porque rectificar es de sabios.
    No tengo nada en contra tuya, es más, me encanta conocer gente interesada por el cine y discutir amistosamente aspectos relacionados con el 7º arte y más si se habla de Woody. Porque desde que tengo uso de razón Woody Allen ha sido para mi como un dios (Los ateos tenemos que buscar nuestros propios dioses). A si que te felicito por el video de Woody que contiene sus frase más celebres y que he marcado como favorito en Youtube. Me ha gustado el blog.

    PD: No pienso defender algo como “Vicky Cristina Barcelona” porque por mucho que adore a Woody y para mi sea un dios “eso” que hizo en Barcelona (Si es que lo hizo el, porque yo tengo mis dudas) es una de las mayores mierdas que he visto en toda mi humana existencia.

    Un saludo cariñoso.

    Cristo Chaparro

  2. Gracias por esta fantástica recopilación, Woody era y es toda una fuente de inspiración =)

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