FIESTA DEL CANGREJO

¡No paro! ¡no paro! Ni siquiera puedo detenerme a hacer una crítica a lo Antonín Fajardo de mi estancia fugaz en Barcelona; pero como reseña de adelanto sólo diré que fue extraordinaria… ¡Extraordinariamente horrible! (Y esos signos de exclamación no pretenden transmitir jobialidad sino desasosiego, eh? que soy un ser complejo, oiga). Pero ahora no tengo tiempo, sólo ampollas en los pies.

Mañana me vuelvo a marchar y, en esta ocasión, a sacarme unas pelillas para poder mantener mi miserable pero encantadora vida de hippie autosuficiente y cada vez más cultivada. Cuando tengo hambre y sólo me queda cuscús en la despensa (y hace meses que me queda ese cus cus, o si no los hace, lo parece; que viene a ser peor…) pues cojo un libro y lo leo, así, sin darme importancia ni nada.

Serán cuatro días, con sus noches y, sobre todo, sus madrugadas, de trabajo intensivo en el bar de mis tíos poniendo cubatas por doquier; así que si os queda a mano Palencia y, más concretamente, Herrera de Pisuerga pues… yo seré la camarera sonriente de escote voluminoso y cara de “quien me mandaría a mí ponerme este escote voluminoso?” mientras a sus espaldas unos señores de mediana edad emiten distintas variedades de rebuznos… O, ya que soy una romántica (este hecho ha quedado confirmado, subrayado en mayúsculas y negrita en las últimas ediciones)… cabe pensar que sea como carajo resulte ser mi escote (la premenstrualidad suele convertirme en Sofía Loren) aparecerá un joven maravillosamente caballeroso y arrebatadoramente sexy que me excite un poco, que resucite de una vez por todas mi libido, que me obligue a depilarme y tal. De lo contrario finalmente acabaré yendo a castings para protagonizar una versión teatral naturalista y nudista de El planeta de los simios; no sólo por aptitud sino también por mi actitud, idéntica a la de la simia de la película cuando miraba a Charlton Heston. A mí me pasa lo mismo, sólo que cuando miro a cualquier hombre, vivo o muerto, en la realidad o la ficción, incluído Charlton Heston (que era de verdad pero ya no es). Y si no habéis visto la película no pienso aclarar a qué me refiero con esto y, de hecho, me permito deciros que me dais una vergüenza horrible – ahora mismo me estoy poniendo colorada y en cualquier momento me taparé la cara sin poder evitarlo -; El planeta de los simios es una obra maestra de la historia del cine y además salen culos.

P.D: Y ahora os pregunto yo; si A te dice frente a un acto bello que has hecho por B: “Que sepas que B ha flipado.” ¿Qué pensáis? B está horrizado, B está encantado, B piensa que padeces alguna clase de patología y va ponerte una orden de alejamiento o B se estaba metiendo una raya cuando hiciste aquello tan bonito y claro, lo flipó. (Nota: No vale decir con excasísimo y ultrairritante sinsentido del humor: “yo creo que la opción B”, ¿vale? Que somos todos muy listos…)

Dichoso verbo flipar…

A mi me flipa Sebastián:

Tiene cara de Pepe

 Si es que ese es su verdadero nombre…

Piro a la fiesta de Sebastianes cocinados, ahora me parece mucho más cruel todo. Y después me iré a Italia. Y lo cuento aquí sólo por el placer que proporciona restregar estas cosas antes de hacerlas; eso unido a acorralar a tus amigos para enseñarles las fotos o el video (esto ya es un pasote…) de tus últimas vacaciones, es un subidón brutal.

7 comentarios

  1. Me sentiría un poco más tranquilo si viera que hay más gente que respondiera a en tu blog, porque se me hace un poco raro ser el único, y además me niego a creer que no haya nadie más que lea lo que escribes (descontando tu familia.)

    Respondiendo a la pregunta:
    Yo diría que eso depende de las variables, como siempre: Quien es A y quién es B (¿algún personaje famoso, por casualidad? ¿A conoce lo suficientemente a B?) el tipo de “acto bello”, el tono en que lo dijo, y aún a pesar de todo, A puede decir una cosa y la realidad resultar totalmente distinta: Todos nos podemos equivocar.
    A grosso modo, imagino que la respuesta equivale a algo como: “¡Le ha encantado, en serio! ¡Le ha gustado muchísimo!” Pero recuerda que a veces estas cosas se pueden decir para quedar bien con chicas de voluminoso escote.
    Sea como sea, te deseo que el “acto bello” tenga final feliz. También espero que el guión le gustase a Berto, y la verdad es que yo estaba esperando una entrada en plan: “Por fin he visitado el plató de Buenafuente y…”

    ¿Te vas a Italia? Sí, me das envidia, no lo niego. Oye, yo voy a dejar caer por ahí una sugerencia y si quieres la recoges, pero hay un autor que escribió dos libros ambientados (en parte) en Italia, con un cierto parecido entre ambas historias, pero aún así disfruté leyéndolos. Se llaman (en castellano) “Código Génesis” y “La Sombra de Dios”. No te dejes engañar por tan atractivos títulos, pues el segundo no se parece ni remotamente al original. El autor es John Case y de los dos, el que más me gustó fue el primero, a pesar del título. Creo que te encantaría leerlo en Italia. El protagonista del primer libro es un detective privado, dueño de una agencia de detectives, que va a usar todos los medios a su alcance disponibles para averiguar quién incineró a su hermana y a su sobrino, y por qué.

    Si por una remotísima casualidad acabase en Palencia, y no cuento con ello, buscaré “Herrera de Pisasuegras” para saludarte.
    Sabrás que soy yo porque perderás los nervios conmigo:
    Cuando me pidas la comanda, me quedaré pensativo y preguntaré: “¿Cuanto vale el café?”, una vez me lo hayas dicho, preguntaré lo que cuesta el carajillo de Baileys. Probablemente ni siquiera tenga dinero en ese momento, pero esas cosas uno las hace por deportividad. Me quedaré pensando en la relación economía-hambre y en si podré sobrevivir con uno o dos euros menos, y para cuando me quiera dar cuenta me habrás echado a patadas de Pisuerga.
    Probablemente no te hayas reído con lo que te acabo de contar, pero cualquier persona que me conozca y lea esto pondrá los ojos en blanco y sentirá esa sensación familiar de desesperación y ganas de estrujarme el pescuezo.

    ¡Un saludo!

  2. Qué forma de evidenciarme haciendo notar que nadie escribe en mi blog. Vaya bajuno que me ha entrado nada más llegar, tío. Córtate un poco, no? Que no he dormido un carajo, podrías incitarme al suicidio.

    Luego me esfuerzo, por ahora… completo la frase:
    “Por fin he visitado el plató de Buenafuente y… es todo mucho más pequeño de lo que parece”.

    Sí, así es, digo exactamente lo que hubiera dicho cualquiera, hay que ser clásicos de cuando en cuando.

  3. I’m sorry! Olvidé que debía ser galante y tratarte con delicadeza, pero, si te sirve de consuelo, no me creo que la gente no lea este blog. Lo que creo es que la gente entra y lee, pero no saluda. Si quieres, puedes colocarte uno de esos aparatos que te dice quién ha entrado y desde dónde (desde qué página y qué lugar en el mundo.) A mí no me importa que veas desde qué lugar de la Web llego aquí porque uso el enlace del foro, y que sepas desde qué lugar de España escribo, pues tampoco: Así sabrás a dónde ir si quieres invitarme a un carajillo.
    http://feedjit.com/

    De todas formas, lamento haberte causado una pequeña depresión: Duerme, descansa, cuídate, busca inspiración para tu próxima entrada, ten éxito en tus empresas y sé feliz. ¡Fuera bajunos!

  4. No te preocupes. Anoche tuve un sueño infiel a mis principios total. Todo por el cansancio arrastrado. Resulta que tuve una conversación con mi amiga Ana sobre sexo. Concretamente sobre sexo con famosos televisivos.
    Nos planteamos la disyuntiva de “¿Con quién te irías antes a la cama con Berto Romero o con Hugo Silva?” y claro, yo respondí guiada por completo por mi profunda obsesión estival. Sin embargo unas horas después, el calor, mi subsonciente, el agotamiento… qué sé yo. Tuve un terriblemente erótico encuentro onírico con Hugo Silva. Era profundamente excéntrico, dado que transcurría en el salón de actos del colegio de monjas de mi infancia mientras mis excompañeros de clase ensayaban la función teatral – ya todos con nuestros veintitantos tacos, of course, no era tan tan censurable el sueño – y él, con alzacuellos y hábito me daba besos apasionados bajo el escenario.
    Luego íbamos a una cafetería ambientada a lo años cincuenta donde nos tomábamos unos batidos con Michael J Fox y con Berto que me miraba con recelo y me preguntaba por la razón del rubor de mis mejillas.

    P.D: No sé por qué te comento esto, posiblemente te la traiga al pairo sumamente, pero tenía que compartirlo. La cuestión es que mi blog ya tiene una función de estadísticas que me informa de cuanta gente entra y desde donde – no geográficamente sino virtualmente -.
    Si nos tomamos un carajillo algún día, que sea en León, en la cafetería Ekole; no los he probado mejores.
    Gracias, en cualquier caso.

  5. ¡Dichosa tú que recuerdas los sueños! En mi caso no sé si es porque en general no presto atención a las cosas, o porque cuando me voy a la cama lo único que espero es dormir, pero no recuerdo casi nunca lo que he soñado, hasta tal punto que, si no fuera porque de pequeño sí que tuve sueños y recuerdo alguno de ellos, pensaría que la gente habla de sus sueños para engañarme, en plan conspiración todos contra Níkrom.

    Yo nunca me he planteado con qué famosa tendría sexo, así que la pregunta de tu test me dejó bastante pillado. De todas formas, si se diera el caso, me costaría mucho decidirme a hacerlo, porque soy un tipo que piensa las cosas muchas veces antes de decidirse. Creerás que esto es bueno, pero casi siempre soy el último en pedir en los bares. De hecho, a veces mi decisión acaba siendo no pedir y ahorrarme el dinero. Es lo que solía hacer en los karaokes, por ejemplo… Si, ya sé que esto no te interesa, pero me tomo la revancha por lo de tu sueño erótico…
    (Aunque, en realidad, si vamos al extremo, en el fondo un blog es un lugar donde escribes cosas que a priori a nadie interesan, y ahí lo tienes, gente que viene y lee. Y de vez en cuando te encuentras a sanguijuelas como yo.)

    En fin, me alegra ver que la gente ya te saluda.
    Un saludo a todos y ¡buen viaje!
    ¡Y yo también quiero más capítulos!

  6. Yo recuerdo practicamente siempre mis sueños que, últimamente y debido a mis límbicas circunstancias suelen ser todos apocalípticos o, por contra, con Andreu Buenafuente encarnando a mi team leader en un call center mientras vendo pólizas de humor a gente con miedo a perder el sentido. Es todo como muy poético siempre.

    En lo que respecta al sexo con famosos, no me creo en absoluto que nunca hayas pensado en ello. En mi caso no pasa un mes sin que me lo monte mentalmente con Robert Downey Jr. Le tengo más agotado y consumido que cuando respiraba estupefacientes en los noventa.

    Los blogs son diarios abiertos y exhibicionistas; cualquier día acabaré besando la pantalla como el tipo este… http://www.kissingwithross.com/

    Y por último, reitero mis disculpas por lo descafeinado de mi historia en Barna. Lo cierto es que lo único emocionante fue cuando la organizadora me dijo: “que sepas que Berto ha flipado”. Emoción que se suicidó al instante cuando mi amigo David me dio una palmadita acompañada de: “el verbo flipar, amiga mía, no es necesariamente positivo”.

    Luego mi caja de mariquitas estuvo paseando por el plató y mi corazón gritó a 150 pulsaciones por minuto temiendo que el gafapasta sacase la caja de debajo de su mesa e hiciese cualquier clase de alusión a mi existencia. En fin, debería tomar ansiolíticos (quinta vez que uso esta palabra en el blog; soy una campeona…)

    Besos, Nikrom. Will meet in Guadalajara…

  7. ¿Ves? ¡Ese es el tipo de anécdotas que pedimos tus entusiastas fans! Una caja de mariquitas, la realizadora diciendo que “Berto ha flipado”… ¿Y por qué tuvo que “flipar”? ¿Le saludaste, le dijiste que eres una adoratriz enfermiza..? ¡Y aún tienes todo un viaje a Italia que puedes narrar y hacer inolvidable! ¿Para qué están los blogs, si vas a Italia y te lo guardas para ti sola?

    Sobre lo del sexo con famosos… Para mí, plantear el tema en serio sería coger fotos de todas las famosas que se me ocurrieran y pensármelo (soy así de tonto para muchas cosas). Pero, si tuviera que decirte ahora mismo con qué famosa me acostaría, supongo que con la tenista Kournikova, aunque dicen las malas lenguas que como tenista no es muy buena (¡y no salía en las opciones de tu cuestionario!)

    Y lo de Guadalajara… Ah, me encantaría, no sabes cuanto. Pero tengo que hacer cuentas, convencer a La Sexta de que me pague el avión al plató o bien, como último recurso, pedir dinero a mis padres (o, ya como recurso extremo, echar mano de mi propio dinero, empezar a comparar precios… Lo que ocurre es que no sé si lo que tengo suelto/ahorrado me bastará… Encima, hoy mismo ha salido la noticia de que había páginas que revendían billetes de avión, ¡esto es alucinante!) Una vez tenga solucionado el tema BFN supongo que empalmar con Guadalajara no será tan difícil… Lo busco en el mapa, pido un billete de tren y ¡ala! (Algún medio terrestre habrá de BCN a Guadalajara, eso está clarísimo.)

    More kisses, may will meet in Guadalajara.

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