EL ALBERGUE ESPAÑOL

Es la traducción literal del título de una película que ciertamente me resulta bastante indiferente en general – en buena parte por culpa de su insulso, frío y soso protagonista – pero que posee la envidiable cualidad de lo evocador. Ahora, acabo de verla por segunda vez, y he vuelto a “obesar” mis ganas de vivir en Barcelona. Me pregunto hasta qué punto se puede justificar la obtención de una beca de estudios. Yo quiero estudiar la vida, razón más poderosa que esa para que alguien me preste pasta para vivir a mis anchas en la ciudad condal?…

Mirad a los científicos locos del acelerador de partículas, nadie sabe muy bien cual es la motivación ni la finalidad de poner en juego la continuidad de la existencia del planeta y ahí les tienes, con su camisas hippies/tirolesas, totalmente emporrados hablando con entusiasmo de lo molón que sería llegar a crear miniagujeros negros con el potencial energético de un mosquito. Flipados terroríficos. Esto no viene sino a corroborar que en efecto el único valor en alza para la consecución del éxito en cualquier cometido de la vida no es ni el talento, ni la inteligencia, ni la coherencia, ni el trabajo, ni ná! Sólo la iniciativa tiene valor.

Vamos, que yo estoy en mi casa, tirada hablando de lo increíblemente divertido que sería secuestrar a Eduard Punset y obligarle a darnos charlas a mí y a mis colegas cada fin de semana y ahí queda todo. Pero luego hay un tipo catalán que se pasea por la Plaza de Catalunya y piensa: “oye, pues… casi que el Estudio de Meditación de Punset me queda de paso, eh? voy ahora mismo hasta alli con cinta aislante y un arma blanca y Redes será mío!!”. Va, lo hace y ya está. De cabeza, sin pensar, a lo loco, sin complejos, vaya, como si hubieses entrado en una clase de estado de gracia cuando no es más que un histérico delirio de grandeza… Pero sólo esto explica el éxito de gentes tales como el tipo ese del millón de pixels… o al que se le ocurrió lo de los microrrelatos, nieto posiblemente del inventor del post it…

Por mi parte estoy trabajando en un artilugio que permita mantener el culo despierto tras 9 horas seguidas de conexión a internet; para parados, informáticos y millonarios orientales locos. Lo llamaré el “assvibrator” o algo suficientemente atractivo e intrigante. Hasta que me haga asquerosamente rica a costa de su desarrollo… seguiré criticando al resto de emprendedores; una iniciativa del todo censurable y gratuíta pero… you never know!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: