“Y a ti… ¿cómo te gustan los chicos?”

Esto se lo preguntaba Pere Ponce -cuando aún no llevaba alzacuellos ni tenía tanta pluma como un seminarista postadolescente de aldea remota de la España profunda recién dejado a su suerte a las tres de la mañana en el barrio de Chueca- a Ariadna Gil – antes de que a esta se le pusiera cara de sorber limones tras compartir lustros de su vida sexual y doméstica con David Trueba (autor, por cierto, de este diálogo) – y desde mi pubertad siempre pensé que la respuesta de ella se adaptaba perfectamente a mi filosofía en cuestiones pandereteras. El diálogo era el siguiente:

INT/NOCHE. DORMITORIO DE SARA. EN LA CAMA.

Pedro (28 años) y Sara (23 años) yacen entre las sábanas, de ella, tras haber hecho el amor.

PEDRO

Oye y a ti… ¿cómo te gustan los chicos?

SARA

Pues me gustan feos, pero no demasiado feos.

Simpáticos, pero sin pasarse… Y cariñosos.

¡Pero no demasiado cariñosos!

PEDRO

Como yo. Aunque no demasiado yo; con un

poco de una primo mío.

SARA

Pues me gustaría conocer a tu primo.

PEDRO

(risita nerviosa)

Ha muerto.

SARA

¿Y a ti como te gustan las chicas?

PEDRO

Pues… con ojos, con boca, con orejas… no sé,

un poco de todo. Ah… y también me gustan mucho las

morenas, con el pelo cortito, que cuando se ríen

se les cierran los ojitos.

Sí señor, así de sensible e inocente era yo, que ni este diálogo me parecía una ñoñez. Encontraba del todo creíble e ideal el hecho de que Ariadna y Pere se enamorasen en la ficción, por mucho que dieran vueltas, con inseguridades, cuernos, incompatibilidades, inmadurez, miedos… Me parecía altamente entretenido y estaba deseando crecer y tener yo a mi propio feo que no lo fuera demasiado, simpático hasta cierto punto y sin pasarse de cariñoso, tampoco… El hombre ideal… Y el otro día encontré la pista, la razón de que las cosas no hayan ido del modo en que preveía cuando vi esta película por primera vez y asentí observando la secuencia citada.

El problema es… Que no tengo tipo. Debí de perder el esquema en algún momento. Resbaló de mi subconsciente y de alguna manera jamás he ido acompañada de rasero alguno para medir mis posibilidades ni las del otro. Todas mis relaciones (pleno fallido) se han basado en la intuición.

“Si te he conocido en total contando novios y rolletes unos… veinte o treinta pretendientes; puedo decir que eran veinte o treinta distintos tipos de tío.” (David dixit)

La cuestión es… ¿Es un problema exclusivamente mío? O verdaderamente la globalización que nos ha permitido contactar con una oferta tan amplia y prolífica ha mermado nuestro criterio selectivo de manera que nuestra tolerancia a la variedad ha aumentado y los rasgos definitorios del modelo que primigeniamente nos atraía se han difuminado hasta convertirse en la cara de poliespan de un maniquí del corte inglés en lo más profundo del subconsciente.

Esto es… ¿acaso tú tienes tipo?

3 comentarios

  1. Yo creo que el “tipo” es algo que imaginas en la infancia y luego desaparece cuando descubres que las morenas también son guapas, que el físico no lo es absolutamente todo y que a veces es difícil poner una sola palabra en una sola persona.
    Creo que los que tienen “tipo” son gente que aún no ha conocido en profundidad a personas sexualmente compatibles.

  2. A mi modo de ver, los tipos son estereotipos, y claro, cambian como cambia casi todo. Cuando yo tenía unos doce años, estaba completamente enamorado de un tipo de mujer, no de una mujer en particular; era un tipo de mujer como el que había visto en una película. Era una mujer, obviamente mayor que yo, que bebía mucho, fumaba, y se acostaba con un montón de hombres peligrosos. A su lado siempre estaba un hombre, que era el único con el que ella no se acostaba, pero que la cuidaba, y le hacía café por la mañana, y le decía pacientemente que debía cambiar de vida. A este hombre era al único al que ella insultba, maltrataba y despreciaba. Pero era también el único que podía subir a su apartamento. Ahora estoy dudando si lo que me gustaba era esa mujer, o convertirme en ese tipo de hombre. Hay una edad en la que te interesa más parecerte a alguien de tu propio sexo, como paso obligatorio para conquistar a alguien del sexo contrario. El caso es que con el tiempo, la curiosidad, y el estigma católico, creo que no tuve más estereotipos de mujeres deseables. A partir de los trece años, sin conseguirlo hasta mucho más tarde, me gustó cualquier mujer que consiguiese gustarme, podían tener el color de pelo que fuera, los vicios que fueran (me parecían todos virtudes, claro), y la edad que se les antojara. Aunque este post trata de los chicos, estoy hablando de las chicas, y empiezo a pensar que no es por tanto el foro adecuado. Pero la idea transciende a los géneros sexuales: pienso que en mi caso no existen preferencias estéticas a la hora de predisponerme a favor de un tipo de mujer sobre otra. Al final es el detalle más inverosímil el que las hace deseables. Eso creo.
    Lo que también creo es que cuando alguien está buscando el amor, hace exactamente lo mismo que las empresas que buscan un empleado: establecen baremos, filtros, procesos que hacen que no te quedes ciego mirando. La quiero con carné de conducir, abstemia y protestante. Así, no pierdo el tiempo con agnósticas o usuarias del servicio público de transportes. No sé, algo así creo que sucede. Al final uno termina al lado de personas en las que quizá, en otras circunstancias, jamás se habría fijado.
    Pero es una opinión; yo respeto mucho los estereotipos, hay gente que no puede vivir sin ellos.

  3. No sé qué serie has visto tú pero en “Cuéntame cómo pasó”, ni tenía “tanta pluma” ni parecía “recién dejado a su suerte en el barrio de Chueca a las tres de la mañana”. No sé si es que he entendido mal lo que has escrito o no te has expresado bien. Pero lo que dices no tiene nada que ver con el personaje. (Y no tengo nada contra los homosexuales sino al contrario.)

    No leeré respuestas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: