GENTE QUE ES FEA Y NO SABEMOS POR QUÉ: Episodio IV

He oído que Ricky Mandela va a inaugurar su blog personal y me siento por ello instigada a actualizar el mío, con un recurso facil, claro está, la continuación de la saga de personajes públicos que vosotros consideráis follables y yo me paso por el escroto del que carezco y, por tanto, de manera metafórica y, siempre, por la parte frontal y dorsal del mismo.

Esta semana había pensado en Giovanni Rivisi, pero llegué a la conclusión de que no es lo suficientemente conocido y paso de que me dejéis esto a medio leer para buscar a semejante gilipollas en el Google (el marido de Scarlett en Lost in translation y el hermano de Phoebe en Friends, ya está, ¿véis? ¿a que hubiera sido traumático tanto esfuerzo digital para toparte con tan magna ñorda?), así que me he decantado por uno de los seres más antinaturales y por prolongación a mi parecer, antiestéticos que respiran en el momento actual; quizás la única persona que parece más estática en una rueda de prensa, aunque esté hablando, que inmortalizada en una anuncio de crema facial en papel cuché de revista de oligo-belleza femenina: ella es, por supuesto, Nicole Kidman.

No, no, no carraspeeis, me prometí a mí misma no volver a actualizar el blog con el síndrome premenstrual; mi humor en este momento es excelente, tanto que casi me siento como un chico en vez de como una mujerzuela engreída, despechada, celulítica y con complejo de inferioridad que se siente poderosa escondiéndose tras el anonímato y poniendo a caldo a superestrellas de Hollywood tan a años luz de su triste realidad que ningún alivio en forma de insulto pueda consolarla pero que, no obstante, no desiste de su patético empeño. No, como digo, hoy soy tirando a bastante feliz, no sé si tanto como Nicole, aunque si hubiera que deducirlo por su gesto tendríamos que suponer que su permanente sensación es la de tener ganas de tirarse un pedo, pensar que nadie lo notará, hacerlo y que le salga ligeramente húmedo de manera que sus escrúpulos patológicos le producen asco de sí misma, como se puede ver en este gráfico:

No, Nicole, cuando era una pelirroja pecosa de ojos redondos, bocatajazo y mejillas flácidas jamás hubiera supuesto que hacerse de oro llevaría consigo hacerse de plástico. No tengo nada en contra de las operaciones de las famosas, está genial que la peña tire la pasta embelleciéndose quirúrjicamente, no me parece para nada inmoral teniendo en cuenta que un “completo” (morros, tetas, pómulos, labios, botox, ojos, ¿culo? Ah, no, que el culo ya no se lleva) de uno de estos maxiegos de hollywood puede suponer el presupuesto para abastecer a varios pueblos de ¿Etiopía? No sé, no contrasto datos, no soy una concienciada pies negros, no os vayáis a creer ahora que milito en causa alguna; en cualquier caso seguro que con todo ese pastón se podría poner un pisazo a cada uno de los vagabundos de esta ciudad.

Lo peor, es que no sólo les convierte a la mayoría en gente infiel a sí misma y altamente abominable esto de manipularse tanto el careto como si fueran un pelele del Cirunova (inédito ejemplar de la saga nova) sino que encima llegan al punto de no poder gesticular sin mojar un poco – “cada vez que te sonrío se me relajan los esfínteres”-. Y eso ya no es sólo feo y ridículo, sino peligroso. Porque Nicole podría estar sufriendo un paro cardíaco durante un posado de fotos en el estreno de una de sus películas – una donde haría de hermosa mujer de edad indefinida que sufre el complot de uno o varios de sus seres queridos o allegados para acabar con ella de algún siniestro modo – y nadie notaría la diferencia, ni llamaría a una ambulancia, ni la socorrería, mientras la “chica”, “muchacha”, “señora”… “eso”, guardando con sacrificio kantiano la compostura caminaría hacia el WC para ocultarse de la masa de paparazzi y se desplomaría tras la privacidad de la puerta de los meaderos cayendo con su cara de pepona de diseño dentro de la taza.

Pero no nos vayamos por las ramas. ¿Alguien ha visto Calma total? Pues eso. Que Nicole Kidman es fea, aquí y en la China popular.

 Calma… ¡total!

6 comentarios

  1. Esta seccion merece un blog para ella misma, me he reido mucho, gracias!!!

  2. Naaa… En Calma Total era guapa. Demasiado flaca, pero guapa de cara. Aunque coincido en que desde que se pasó con el bisturí está hecha un adefecio inexpresivo.

  3. jajajajajajaja, bastante acertada tu critica

  4. Fea como un portaviones de la NAVY…

  5. Tp es que actualmente sea lo peor..Pero antes mas mona si ^^

  6. Hola.Podrias decirme(para la administrador/a delblog) alguna opcion para mandarle un mensaje en privado no es para nada malo,al contrario,una cosilla rapida na mas.Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: