Como no me leas te cap0

Y hasta aquí hemos llegado. Nada más que añadir, señoría.

 

A lo mejor es desproporcionado para un café, diréis, pero es que el receptor es un ser de talentos desproporcionados igualmente.

Se han fundido dos de tres bombillas

No es una metáfora; vivo en la penumbra casi policiacorrancia de mi dormitorio. Y lo llamo “dormitorio” a conciencia, es demasiado reducido para tener categoría de habitación y además el techo es abuhardillado; hay un sospechoso chorretón en la pared, mis bragas deluxe están estratégicamente colgadas (y limpias) sobre una estufa apagada y la lámpara de Betty Boop mira hacia la puerta insinuándose. Paso la mayor parte del tiempo de mi vida en un picadero abandonado. Esto y no otra cosa me acerca y aúna a los grandes puteros de la literatura de todos los tiempos – porque yo creo que Baudelaire también tenía un bragatanga bordadito – eufemísticamente denominados bohemios por las jovencitas candorosas y los catedráticos lascivos. Es por este contexto inevitable por lo que deduzco que estoy condenada a escribir historias de chicos y chicas que se encuentran,  se chupan distintas partes del cuerpo, se desencuentran, se vuelven a encontrar, hablan de sus respectivas infancias, discuten, se dan oportunos azotitos a mano abierta en el culete, se enamoran, se cuentan sus mejores chistes y luego se dejan, en dos de sus acepciones; esto es, uno degenera física e intelectualmente y la otra abandona al degenerado.

Cómo he escrito mucho sobre miserias ajenas inventadas pero basadas en todos mis amigos, conocidos y desconocidos hipotetizados no tengo mucho que contar por aquí. Las historias respecto a vuestras infancias me han conmovido, ahora sé que no soy la única totalmente trastornada y que si como decía Steve Martin (guau! cada día tengo referencias más elevadas) “todo comienzo lleva escrito su final” entonces creo que El opositor morirá rodeado de posesiones ilegítimas, a Klover se le gangrenará el culito, a Lena la enterrarán con un vestido de travelo acolchado y Reverend será un millonario enamorado y feliz. De mí no vaticino nada, siguiendo la norma de las pitonisas televisivas de no jugar a la loteria; va en contra de mis principios.

ÚLTIMO DIÁLOGO ESTULTO:

EMANUEL

¿Estás enamorada? ¿Tú? ¿De quién?

MARTA

Pues evidentemente de Jander Clander, es el

hombre con más magnetismo que he conocido, a

pesar de su incómodo nombre.

EMANUEL

¿Jander Clander? Tú no estás enamorada de

Jander Clander… ¡Por Dios Marta! Jander Clander

no tiene el “quid”

MARTA

Oye, cazzo-bravo no me salgas con términos

pseudointelectuales de macho mediterráneo

con ínfulas de grandeza. Si tú no le ves el “quid”

a Jander Clander no es problema de Jander

Clander. ¿Sabes? Adoro decir Jander Clander en

voz alta.

EMANUEL

No, no, no… Puede que Jander Clander tenga el

“quid” pero tú no lo ves, crees que lo ves, pero lo

único que hay es un tipo que ha leído muchísimos comics

en su vida. Te mereces algo mejor.

MARTA

Estoy totalmente deacuerdo. Me merezco “algo mejor”.

Pero mientras “algo mejor” no me llame creo que me

conformaré con “por ahora me vale” y seguiré soñando

con “jodidamente mezquino pero adorable”.

 

Me encanta cenar en la terraza, chicos.

 Clander… Jander Clander!

P.D: Mi mail para Klover y proposiciones subidas de tono (sólo guionistas o guionistas amateurs o chicos que sepan tocar la guitarra y contar el chiste de Mis tetas) es: jealousgal@hotmail.com (lo tengo desde los 16 años, no me miréis así, vale, lo sé, es vergonzante, pero hay cosas peores; está la zoofilia y tal. Pero luego en el msn no pongo corazones ni nada, soy super sobria, ¡en serio! ¡Dejad de juzgarme!)

La condena alegórica

Escribo esto en mi habitación a las 2:31 horas de la mañana, con un persa y un italiano yaciendo en las habitaciones contiguas. Mi velocidad de tecleo es absolutamente cortés; a razón de una tecla pulsada cada 0’5 segundos. Creo que esta t o r t u r a autoimpuesta debería ser suficiente para considerarme una persona encantadora, de esas que te llevarías con gusto a cenar por sorpresa a casa de tus padres y abuelos en Nochebuena, porque sabes que si tu tío le ofrece turrón del duro aceptará y casteñará sin desdibujar la sonrisa de la cara. Sí, mi estoicismo ridiculizaría a Kant.

He recordado qué clase de rasero usaba para juzgar a las personas cuando era adolescente. Lo he recordado porque cuando escribes una sílaba por segundo al final acabas reuniendo suficiente tiempo intermitente como para practicar meditación trascendental por tramos. ¿Os lo explico? ¿tenéis algún plan mejor? ¿En serio? Pues si yo tuviera una alternativa más jugosa no estaría aquí dándote algo para leer. Sal y vive, joder, yo no tengo las respuestas, sólo tengo conversaciones de espera frente a la máquina de café. Gratis. Allá va.

Yo creía a los diecisiete años que lo primero que logramos recordar de nuestra vida, ya sea una imagen poco nitida, una secuencia borrosa postproducida por la imaginación o una anécdota que nos han contado tantas veces sobre nosotros en nuestra minúscula inconsciencia que casi creemos poder retomar por introspección a fuerza de escarbar, definía simbólicamente el leit motiv que marcaría de por vida nuestra existencia. Así, por ejemplo, Toni, mi primer novio, recordaba haber derramado un bote de pintura de su padre sobre su ropita de comino y haber salido corriendo por sentir un miedo atroz a ser regañado. Yo, muy freudiana en mi adolescencia, deduje que la vida de mi chico estaría marcada siempre por el sentimiento de culpa y que, en lo sucesivo, siempre que errase huiría para librarse del castigo. No sabría decir si mi vaticinio se cumplió porque… desde que lo dejamos no he vuelto a saber nada de él (ja!).

Con el paso de los años dejé de preguntar a la gente qué es lo primero que recordaban de sus vidas porque, la mayor parte de las veces, llegaba a la misma conclusión. Le dabas mil vueltas a la escena y tras rascar un rato sólo encontrabas sentimiento de culpa, conciencia atormentada y toda esa basura moral de personajes de las Brontë.

Lo primero que recuerdo yo es encontrarme en la terraza comunal del bloque de pisos en el que vivíamos mis padres, mi hermana y yo cuando aún yo no ocupaba espacio. Mi madre me sujetaba por las manos (aka manitas) mientras yo intentaba caminar. Una vieja horrenda se asomó por una de las ventanas, gritó algo ininteligible (para mí como ser aún sin desarrollar en sus funciones cognitivas) y vació sobre la terraza el contenido de su orinal bifuncional. Así es que si hubiera de recopilar mis memorias y escribir mi autobiografía mi vida arrancaría conmigo empezando a caminar y pisando mierda ante el estupor de mi mamá intentando impedirlo.

No recuerdo haber sentido nada aparte de curiosidad y un poco de repelo al ver la cara de la vieja. Si me concentro mucho lo único que soy capaz de recibir es una plena sensación de libertad y alegría, apenas enturbiada por la anciana tocapelotas. Así ha sido siempre mi vida – si me apuro con la autosugestión – yo experimentando agradables vivencias evolutivas y alguien “feo” intentando joderme sin éxito; es un bucle perfecto, la pescadilla que se muerde complacida la cola porque si hubiese que adaptar un refrán a esta anécdota sería algo así como “por mucha mierda que te tiren, buena suerte traerá al que la pise”. No es muy elegante pero entenderéis que con un dato inicial de primera mano tan desprovisto de glamour tengo que inventar algo que me consuele.

He leído la biografía de Woody Allen, de Audrey Hepburn, de Janis Joplin, de Anaïs Nin, de Marlon Brando y de John Lennon y ninguno comenta haber pisado caca de vieja en toda su existencia. ¿Cómo creéis que me hace sentir eso?

Moquín in top less by pequeña flor de invernadero.

MANI MANI PULACIÓN

Reproduzcamos los siguientes diálogos besugueros y comentemos pues:

 

DIÁLOGO BESUGUERO (the beginning of shit):

MISTER ESPÁSIVA

Tú lo quieres a él.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

No, no, qué va.

MISTER ESPÁSIVA

Sí, sí, tú lo quieres a él. Yo sé que tú lo quieres

a él pero tú aún no lo sabes.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

No, en serio. Ni siquiera es mi tipo.

MISTER ESPÁSIVA

Ajá… tú lo quieres a él. Te lo digo yo.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Que no…

MISTER ESPÁSIVA

Sí, tú lo quieres.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Deacuerdo. Lo amo. ¿Ahora me podrías contar

qué es lo que quiero para desayunar? Es que me

apetecen tostadas, pero es posible que quiera

palmeras de chocolate y aún no lo sepa. Dios no

quiera que acabe comiendo tostadas porque

aún no me he encontrado a mí misma.

DIÁLOGO BESUGUERO Second part:

MONSIEUR JE-SAIS-TOUT

¿Te puedo decir algo?

SEÑORITA BORNYESTERDAY

¿Acaso hay alguna forma de impedirlo?

MONSIEUR JE-SAIS-TOUT

Si no te lo digo yo te lo dirá la vida.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Ah. Eres un emisario divino. Adelante.

MONSIEUR JE-SAIS-TOUT

A ti ese chico te gusta y te gusta mucho.

¿verdad?

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Desde luego que me gusta. Es inteligente, es

higiénico, es divertido y tiene un culo precioso.

Es como si me preguntaras si me gusta la Fontana

di Trevi.

MONSIEUR JE-SAIS-TOUT

Pues no hace falta que se note tanto. Se nota

muchísimo que él te gusta por cómo le miras.

Tómatelo con calma.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Relájate tú; aún no he empezado a tirarle monedas.

DIÁLOGO BESUGUERO Third part:

HEDONIST BALLS-TOUCHER

¿Te has acostado con él?

SEÑORITA BORNYESTERDAY

¿Lo parece? No lo sé, es posible que me lo

haya trincado y aún no lo sepa. Seguramente

Mr. Espásiva controle mejor mis coitos.

HEDONIST BALLS-TOUCHER

¿Te vas a acostar con él?

SEÑORITA BORNYESTERDAY

No me he depilado.

HEDONIST BALLS-TOUCHER

Pero te quieres acostar con él.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Es curioso porque me gusta tanto que se me

nota con solo mirarle; incluso estoy enamorada

aunque aún yo no lo sé y, sin embargo, si

me concentro en los 12 euros que cuesta la

cera caliente y los cuarenta y cinco minutos de

intenso dolor interpernil… por mí, como si te lo

tiras tú, nene.

DIÁLOGO HETEROSEXUAL (the end):

SEÑORITA BORNYESTERDAY

¿Tú crees que este tipejo me tiene rota?

MISS JEWISTCOHERENCE

Cristo… espero que no. Es el típico amante

de barbacoa.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

¿Qué cojones significa eso, pava?

MISS JEWISTCOHERENCE 

Significa que está bastante bien comer

chuletas a la brasa mientras te da el sol

en la cara una tarde de verano, pero hacerlo

una semana seguida produce enfermedades

cardiovasculares y, lo peor, haría de ti una

dominguera perpetua.

SEÑORITA BORNYESTERDAY

Francamente, Miss Jewistcoherence, no me

gusta la carne roja.

MISS JEWISTCOHERENCE

Ya… y además es Sabat.

Críticas constructivas, ¡mis cojones!

Anoche me dijo un colega que mi blog era insufrible, que hablase de algo interesante o “molón” y si no se me ocurría nada que al menos contase algo íntimo de mi vida ya que el morbo es infalible. Me dijo también que no me ofendiera, que era una crítica constructiva.

Mi compañero de piso mientras cenábamos anoche me advirtió: “Marta, voy a eruptar y muy largo”. Al cabo de treinta segundos, eruptó: “Ya te avisé, ahora no te enfades.”

No claro, tengo la sensibilidad hecha de amianto, no te jode.  De pronto me he convertido en un vertedero de las observaciones o necesidades compulsivas ajenas y tengo que estar agradecida porque al menos antes de llenarme de detritos me piden vez. Si no te gusta mi blog no lo leas; si vas a eruptar, sal de la habitación. Me parece bastante sencillo. Una crítica constructiva es un ensayo sobre una materia determinada con conclusiones coherentes y desarrolladas que puedan de algún modo aportar algo al objeto de crítica para mejorar o pulirse en el futuro.

Comentarios como el de Jagge – que acabo de aprobar, porque me va la marcha -:

Divertida? No tienes ni puta gracia. No existen las tias divertidas ni graciosas. Las que lo intentan son cargantes. Limitate a reir las gracias a los tios, que te ira mejor.El video italiano ese es una puta basura.

 

(lo destaco aquí en negrita y subrayado porque me apasiona pensar en las motivaciones para escribirme esto) sólo sirven para que me plantee la siguiente hipótesis cuasibizarra: si Jagge y yo coincidiéramos en un “blog foro in person” (estoy improvisando) con nuestros respectivos conocidos del mundo cibernético ¿tendría los santísimos de decirme a la cara eso mismo? Es importante responder a esta pregunta, la retórica sólo vale para meterse con actores de Hollywood y yo charlaría amablemente con Jennifer Love Hewitt de su antierotismo, ya ves.

Jagge, tú lo que quieres es que te cuente un chiste, que te cuente un chiste…

En fin, va por mi amigo; ese que odia mi blog pero me da ideas:

Inventario de virtudes

Parafraseando un diálogo que escuché en mi infancia:

“- Querida tienes unos ojos increíblemente profundos, una piel exquisita, unos labios irresistibles, un cuello…

– ¿Me piropeas o te limitas a hacer inventario?”

Han pasado muchos años y no podría jurar – bueno, podría, no tengo una biblia bajo la mano- si la actriz dueña de esta réplica era Jean Harlow. Le pega más a ella que a Mae West, esa viejuna prematura que se dedicaba a soltar comentarios subidos de tono a jovénulos estirados en los años treinta. Jean fue la principal referencia de Marilyn Monroe. Sí, el mundo del estrellato hollywoodiense es una hilera de imitadoras. Ya sabéis, ¿no? Marilyn, en la cual se basó Madonna en sus comienzos de guarrona punky. ¿Madonna tampoco? Si, hombre, la mujer en la que quería convertirse Britney Spears.

Hemos pasado de esto:

 

a esto:

En sólo setenta años. ¿No es divertidísimo contemplar como se desvirtúan los conceptos? Y eso que me he mostrado compasiva con la foto escogida de la Spears.

He pensado seriamente en el hecho de que la provocación verbal de Jean Harlow haya devenido en la escasez de tela sobre el cuerpo de Britney. Las réplicas punzantes, las observaciones brillantes y los parpadeos de caída ralentizada e hipnótica al hablar, se han convertido en una tía que orgasma con sólo apretarse los shorts.

Antes ser un símbolo sexual exigía agudeza y agilidad mental, levantamientos unicejiles,  andares sibilinos y caladas sostenidas exhalando un humo espeso como bruma londinense. Hoy ser un sex symbol es ponerte colágeno en los morros y salir en una sesión fotográfica perfectamente bronceada, muy seria y con los ojos turbados por el imperioso – aparente – deseo de fuchicamiento. La insinuación remota se ha convertido en la invitación devota. Si antes el chico tenía que ganarse un pico de la protagonista intentando esquivar dignamente puñales dialécticos ahora la puedes llamar “guarra” a la cara sin buscar siquiera un eufemismo elegante y ya tendrás la certeza de que te pagará ella misma la habitación del motel para que la sodomices.

Y no, no es este un artículo para posicionarme en contra de esta aparente decadencia. Qué va… Es una invitación a que os recarchutéis todas, os tiñáis el pelo de colores de fantasía, os recortéis los vaqueros y miréis bizqueantes a vuestra presa amorosa porque, cuantas más mujeres haya en el mundo que se abran de piernas mientras dan las gracias más posibilidades tendré yo de encontrar marido entre todos vuestros examantes. Gracias Jean por enseñarme todo lo que sabías, gracias Britney por enseñárnoslo todo.

Un Po’ porno

Me he reído tanto que necesito difundirlo. Ójala Stefano versionara este videaco:

Sublime, ¿que no?:

Tu sei cattivo con me
perché ti svegli alle tre
per guardare quei film
un po’ porno

Tu sei cattivo con me
perché mi guardi come se
io fossi un’attrice
porno

Porno Pop Porno Pop Porno
Pop Porno Porno Porno

Tu sei cattivo con me
perché ti piace sognare
quei tipi di donna
un po’ porno

Tu sei cattivo con me
perché mi lasci da sola
e ti guardi quei film
un po’ porno

Porno Pop Porno Pop Porno
Pop Porno Porno Porno

Ma quando viene sera
tu mi parli d’amore
e guardandomi negli occhi
mi fai sentire davvero
una donna un po’ porno