Tengo una “frebilidad”; tú lo sabes muy bien…

Hoy ha amanecido con las nubes compactas y grises asfixiándome la cara como si un ente primigenio y poderoso quisiera asesinarme. Cuando la idea de la prostitución comenzaba a no parecerme descabellada como medio para conseguir dinero rápido y vida social comprendí sin necesidad de mercurio en expansión que estaba delirando. No por lo de ser puta, sino porque llevaba más de dos minutos frente al espejo y no acababa de verme del todo reconocible. Es un horror cuando tu propia cara no te suena ni a ti mismo.

Hace como una hora, derrapando por las escaleras de mi superduplex de mierda he comprendido que Gene Kelly debía de meterse prozac a diario; la lluvia es una puta mierda y no creo que cambie en modo alguno ni mucho menos a mejor este hecho el acostarse con Debbie Reynolds (aka la madre de la antierótica, ultrantijuluriosa mejor, princesa Leia). Así que voy a tachar Singin’ in the rain de mi repertorio de “Películas que ver cuando tienes gripe o te sientes caca” y, quizás, la sustituya por Johnny cogió su fusil  dado que ahora que he madurado – o como dice un tío de mi curro: “que he hecho mis cositas; he tenido mis trabajitos, mis relacioncitas, mis experiencitas y me han hecho mis putaditas”- me doy cuenta de que es mucho más alentador ver a alguien en la ficción (o en la realidad) pasarlo como el culo y luego agradecer temerosa de dios tu suerte en comparación que contemplar a un bailarín de sonrisa cerámica chapotear en un decorado fingiendo que la vida es la repolla y contagiarte por imitación. Es altamente estúpido.

Oh, sí, nena, me he endurecido, ya no me molan los musicales, ¿qué pasa? Y cuanto más los odio más desearía que mi vida fuera uno. Los odio porque no puedo incorporarlos a mi existencia, los rechazo porque no me ajuntan, como hay que hacer con todo, sí señor; si no puedes vencerlos ¡asesínalos! O en un tono menos de Mark David Chapman (aka asesino de John Lenon, aka ¡cómo se le ocurre al payaso de Jared Leto protagonizar un biopic sobre este tipo; es que flipo en colores, sólo estaba buscando una puñetera foto ilustrativa en el google de las narices y no va y me sale el guaperas este súbitamente relleno de donetes? si es que cómo son los sex symbols fraudulentos, a la primera que notan cierta flacidez abdominal se encasquetan un personaje absurdo y vomitivo; en fin, no os dejéis engañar, Jared Leto es un niñato ridículo y Requiem por un sueño es basura pretenciosa y snob; y dicho esto adjunto una foto del mismo caracterizado:

Qué vergüenza, macho.

Como decía antes de ser interrumpida tan groseramente por Jared Leto, perdonadme, sino puedes vencerlos ¡pásatelos por el forro de los coj…! Ignóralos, no hay más. Borra a esos ciento treinta y nueve amigos de más que tienes en el facebook, regala tus libros de Joyce, tira a la basura tus crocs, deja de pagar la cuota del gym, no interpretes a sociópatas rollizos si eres un guaperas, deja de soñar con Elsa, no pidas combinados exóticos en bares pijos, no te hagas un book cuando eres más fea que el portero del infierno, ¡joder! acepta la realidad, ¡nunca serás uno de esos!

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